Memorias de eternidad

I
Húmedos olores nos seducen la piel
Cual misóginos tatuajes
O corpóreas estatuas de sales y deseos
Otros Edifican monólogos azules
Áridas brújulas de ingratitud
Perpetuas íntimas hipotéticas
Ya nunca seremos los mismos
Permaneceremos mudos frente a la duda
II
Si se piensa en Demócrito
Uno no sabe si al preservar sus ojos
Temía no pensar
O le horrorizaba permanecer atado a sus instintos
Ligado a un mundo de siete colores
A la dura savia del mar
Que se mira en el estanque dormido
O al mármol muerto
Uno no sabe
Si temía evitar sentir lo sin sentido
III
Entonces
Se precisa de alguna razón para creer
Que el Ahora es un estadio de nuestra infinitud
Y esa sensación de horror hacia el ocaso
Y esos misterios de sal escaneándonos el miedo
Y ese exhumar los espejos de la noche
Son el signo de que inexorablemente algo sucederá
Aunque no tengamos conciencia de cabalgar
Inútilmente
Sobre estos espacios de hojalata
IV
Por eso al final
Cuando solo queden los sonidos
Lejos del hexágono y en medio del río
Sabremos que el olvido
Lo mismo que el recuerdo
Nos labran la memoria
Copyright © Roberto José Adames: Partículas fugaces; Ediciones Paso Bajito/ Colección Luna rota No. 1. Agosto de 2007. ISBN: 978-99934-49-50-8